Las prestaciones económicas que pueden cobrar a nivel estatal las personas en riesgo de vulnerabilidad en España exigen estar en situación de legalidad en el país
Las prestaciones económicas que pueden cobrar a nivel estatal las personas en riesgo de vulnerabilidad en España exigen estar en situación de legalidad en el país. Además, ninguna de esas ayudas alcanza los 2.000 euros en ninguno de los casos que contemplan a 13 de julio de 2023.
Las prestaciones para personas en riesgo de vulnerabilidad en España exigen estar en situación de legalidad en el país.
Una de las ayudas económicas que se otorgan a nivel estatal en 2023 a personas en situación de vulnerabilidad es el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Sin embargo, uno de los requisitos para ser beneficiario de esta prestación es estar inscrito como demandante de empleo y para ello es necesario estar en situación legal en España. Por lo tanto, no puede cobrarlo una persona en “situación ilegal” como dicen los mensajes que se difunden por las redes sociales.
Además, las cuantías del IMV para 2023 oscilan entre los 565,37 euros para un beneficiario individual y los 1.368,21 euros para una unidad de convivencia monoparental formada por un adulto y cuatro o más menores. Como vemos, en ningún caso alcanzan los 2.000 euros de los que hablan en redes sociales.
Otra de las ayudas a las que pueden acceder personas en situación de vulnerabilidad económica en España es la Renta Activa de Inserción (RAI). Es una prestación destinada a aquellas personas que siguen en paro y no tienen derecho a la prestación contributiva ni al subsidio por desempleo.
Para poder acceder a la RAI también es necesario estar inscrito como demandante de empleo, por lo que una persona que se encuentre en situación irregular en el país no puede percibir esta ayuda, ya que no tiene permiso de trabajo.
En cualquier caso, la cuantía de la RAI no podría llegar a 2.000 euros mensuales. Esta ayuda es el 80% del IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, un índice que se utiliza como referencia para conceder ayudas) que corresponde a 480 euros mensuales, que junto a otros ingresos no pueden superar los 810 euros. Esta ayuda tiene una duración limitada de 11 meses, salvo en casos excepcionales en los que se puede renovar hasta un máximo de 33 mensualidades.
En 2023, es posible cobrar el Ingreso Mínimo Vital y la Renta Activa de Inserción al mismo tiempo. No obstante, la RAI cuenta como ingresos previos a la hora de establecer la cuantía del IMV y hay que tener en cuenta que la cuantía de esta ayuda “será la diferencia entre la renta garantizada y el conjunto de rentas e ingresos de tales personas”. Por lo tanto, tampoco es posible cobrar 2.000 euros mensuales aunque se perciban el IMV y la RAI a la vez.
Es decir, que para ser beneficiario tanto del IMV como de la RAI, las personas migrantes tienen que estar en situación regular en España. Ahora bien, si lo están, ninguna de esas dos ayudas tiene en cuenta el origen de los solicitantes. Por lo tanto, una persona migrante no tiene preferencia en la obtención de estas prestaciones.